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¿Son Diferentes Los Hombres a Las Mujeres?

La vida en pareja implica de un ajuste que requiere esfuerzo, paciencia y flexibilidad, además una relación amorosa sana no destruye ni da miedo, sino todo lo contrario, se sienten con la confianza de expresar los sentimientos y malestares de la vida cotidiana, por ello, me di a la tarea de investigar muchos de los datos que debemos saber o discutir con la pareja, para mejorar la relación no solo amorosa, sino también sexual.

Existen muchas fuentes de incomprensión entre ambos sexos, por ejemplo: Las mujeres necesitan compartir sus emociones y hablar para alimentar su relación, mientras que los hombres intercambian información y esperan que se les pida un consejo o estrategias. Ellas, para tener sexo no tienen que estar tensas, y sentirse cómplices para entregarse, mientras los hombres ven en el sexo un medio ideal para desahogarse y dormir plácidamente, asimismo, afirman que podrían tener actividad sexual sin besarla, y casi un tercio de ellos insiste en que un beso no es infidelidad, pero sólo un 14% de las mujeres tendría sexo con un hombre sin besarlo, y el 89% aseguran que un beso sí es infidelidad.

El hombre se localiza en el hacer, se siente masculino porque actúa, ante la pregunta de ¿quién soy? Ellos por lo general se definen por lo que hacen, por ejemplo: Profesión, trabajo, proyectos, así como su afinidad a ciertos deportes. Las mujeres se sitúan en el ser y dan prioridad a su afectividad, ejemplo: Hablan de su situación familiar, su estatus (esposa, madre, hija, etc.), y luego se describen por su carácter: sensible, cariñosa, energética, y terminan por su estado: enamorada, feliz, casada, o simplemente desdichada. Ellas piensan “No tengo por qué tener sexo con él, si no tiene detalles conmigo”, y ellos dicen “No veo porque tengo que tener atenciones con ella, sino hace el amor conmigo”.

Asimismo, existen diferencias que nos hacen distintos. Los contrastes entre ambos sexos son tan abundantes como sutiles, que deberíamos tomar en cuenta para relajarnos y dejar de discutir, por ejemplo: El olor corporal es más fuerte en los hombres que en las mujeres, a ellos le crece el vello púbico hasta el ombligo. A la mujer, hasta una línea horizontal imaginaria situada a un tercio de distancia entre la ingle y el ombligo. Los hombres son fértiles hasta la vejez; las mujeres, sólo hasta la menopausia. Los chicos viven la pubertad entre los 10 y los 15 años. Las chicas, entre los 9 y los 14. El 95% de los hombres y el 52 % de las mujeres practican la masturbación.

Los genitales masculinos se encuentran fuera del cuerpo, por lo que son muy vulnerables; los femeninos se esconden, bien protegidos, dentro del cuerpo. Al llegar a la menopausia, las mujeres manifiestan, entre otros, los siguientes síntomas: Sofocos, insomnio, mareos, sudoración. Los hombres no muestran síntomas fisiológicos; los hombres son más agresivos y recurren antes a la violencia física. Las mujeres prefieren luchar con las palabras.

Así nos podríamos pasar escribiendo listas y listas de las diferencias, pero en realidad lo que debe de importar es que tan tolerante eres, en que estás dispuesto (ta) a ceder, nunca debemos dar por sentado que sabemos todo de nuestra pareja, somos muy buenos para exigir, pero somos pésimos para proponer. En nombre del amor nos deshacemos de buena parte de nuestra personalidad, nos ponemos frenos, vemos lo que queremos ver y nuestra pareja hace lo mismo. Por ello, es necesario la incertidumbre, el misterio, la curiosidad, el descubrimiento, y sobre todo la adrenalina.

Fuente: fernada-familiar.com

Por Edelmira Cárdenas

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